DD.HH. | 25 años de HIJOS

Martes, 14 Abril 2020 13:39

Una lucha que no cesa

Bodas de Plata para HIJOS: 25 años de compromiso con la Memoria, la Verdad y la Justicia.

Todo comenzó en un campamento en Córdoba en el que confluyeron algunos hijos de víctimas de la última dictadura cívico militar. Empezaron con los famosos escraches en los 90 frente a la impunidad que reinaba en el menemismo. El kirchnerismo fue un punto de inflexión por su política de derechos humanos y la organización amplió sus objetivos.

Un punto de encuentro para jóvenes que solo tenían pocas cosas en común: eran hijos e hijas de desaparecides, presos políticos y exiliados de la última dictadura y estaban enojados. Una lucha encadenada a sus viejes, a las Madres y Abuelas, pero también a la de familiares de víctimas de violencia institucional y, luego, a toda aquella que implicara ampliar derechos. Una nueva manera de manifestarse, con la denuncia como meta y con el arte como herramienta. Un canal de difusión. Una conducta de construcción colectiva. Una bandera para siempre. Eso fue y es Hijos e Hijas por la Identidad y la Justicia contra el Olvido y el Silencio, a lo largo de una historia que, a 25 años de su surgimiento, siguen escribiendo.

Sí. 25 años cumple H.I.J.O.S. este martes. 25 años pasaron de aquel campamento en Río Ceballos, Córdoba, en el que confluyeron unos cuantos hijos e hijas de militantes secuestrados, torturados, desaparecidos y sobrevivientes exiliados durante la última dictadura cívico militar y encontraron allí, en esa confluencia un espacio donde convertir sus historias individuales en una colectiva. “Allí pudimos colectivizar nuestra hijitud”, definió Claudia Bellingeri, de H.I.J.O.S. La Plata. Eva Arroyo fue la única miembro fundadora de H.I.J.O.S Jujuy que pudo viajar a ese encuentro. Pensaba encontrar allí a su hermana, Sofía, que a su vez empujaba H.I.J.O.S La Plata, pero ésta se perdió. “Se bajó en Carlos Paz. Fue hasta la oficina de Turismo para que le indicaran, si sabían, en dónde sería el campamento. Allí se enteró de que en la provincia circulaba un telegrama que advertía la “reunión de hijos de subversivos”.

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