#NIUNAMENOS | La pandemia en las sombras: la violencia doméstica

Jueves, 03 Junio 2021 10:19

Vivimos en un mundo donde 4000 millones de personas deben  refugiarse en sus casas ante el contagio mundial del COVID-19.

A medida que los países informan sobre la infección y el confinamiento, cada vez son más las líneas de atención y los refugios para la violencia doméstica de todo el mundo que notifican un incremento de llamadas en busca de ayuda.

Reconocemos el tremendo esfuerzo que los gobiernos asumen frente a las medidas de protección.

Sabemos que conlleva otro peligro mortal: ver cómo aumenta otra pandemia en la sombra,  la violencia contra las mujeres y los cuerpos feminizados.

En cada provincia de la Argentina,  los Ministerios de las Mujeres y las organizaciones que se dedican a la defensa de  derechos humanos, han señalado un aumento de las denuncias de violencia doméstica durante estos meses y una mayor necesidad de protección de emergencia.

Las líneas de atención 144, 137 y 911 han registrado un aumento de las llamadas de más del 40 por ciento, ante una escalada en la intensidad dentro del ámbito privado.

El encierro aviva la tensión y el estrés, generados por preocupaciones relacionadas con la seguridad, la salud y el dinero.

Es cierto también que refuerza el aislamiento de las mujeres que tienen compañeros violentos, separándolas de las personas y los recursos que mejor pueden ayudarlas.

Es la situación perfecta para ejercer un comportamiento controlador y violento en el hogar.

En forma paralela, al tiempo que los sistemas sanitarios se esfuerzan al límite, los refugios alcanzan también su máxima capacidad.

Con el avance de la pandemia del COVID-19, vemos  que esta cifra crece con múltiples efectos en el bienestar de las mujeres, su salud sexual y reproductiva, su salud mental y su capacidad de liderar la recuperación de nuestras sociedades y economías, y de participar en ella.

Tradicionalmente, los bajos índices de denuncia generalizados respecto a la violencia doméstica y de otro tipo han dificultado las medidas de respuesta y la recopilación de datos. De hecho, menos del 40 por ciento de las mujeres que sufren violencia buscan ayuda o denuncian el delito. Menos del 10 por ciento de estas mujeres recurren a la policía.

Las circunstancias actuales complican todavía más la posibilidad de denunciar, lo cual incluye las limitaciones de las mujeres y las niñas para acceder a teléfonos y líneas de atención y la alteración en la atención de servicios públicos como la policía, la justicia y los servicios sociales.

Es posible que dicha alteración también ponga en riesgo la atención y el apoyo bio-psico-social que necesitan las mujeres en situación de violencia  y puede fortalecer la impunidad de los agresores.

Este año 2021, el aumento de la violencia contra las mujeres se intenta solucionar  con medidas integradas en el apoyo económico (Programa Acompañar).

Las comunidades,  los sindicatos  y los organismos de base de defensa de las mujeres han sido clave a la hora de prevenir.

Mucho se ha avanzado en poco tiempo: los refugios, en algunos casos provistos por los sindicatos que ofrecen sus hoteles sindicales y las líneas de atención para las mujeres se consideran un servicio esencial en todo el país y  cuentan cada día con más financiación específica y amplios esfuerzos destinados a mejorar la difusión de su disponibilidad.

Se potencian las líneas de atención, el apoyo psicosocial y el asesoramiento en línea, empleando soluciones tecnológicas como, por ejemplo, los SMS, herramientas y redes digitales para ampliar el apoyo social y llegar a las mujeres que no tienen acceso a teléfonos o Internet.

También el sector privado tiene un papel importante que desempeñar, ya que puede compartir información, alertar al personal de hechos y peligros relacionados con la violencia doméstica y fomentar iniciativas positivas como el reparto de tareas de cuidado en casa.

FOETRA ha logrado la Licencia por Violencia de Género  y algunas compañeras han tenido acceso a ella, en pandemia.

Desde la Secretaría de Género,  ponemos  a disposición de cada  compañera que esté en situación de violencia, la atención en línea o el acompañamiento  con un equipo de género que está trabajando para contener y derivar denuncias.

Nuestro empeño no debe consistir únicamente en sobrevivir al coronavirus.

Debemos renacer de esta crisis con mujeres fuertes, que ocupen el centro mismo de la recuperación.

#NIUNAMENOS                           

 Línea Nacional 144

 Secretaría de Género