Tras cinco misas multitudinarias Francisco cerró su gira por Sudamérica

Domingo, 12 Julio 2015 21:00

En su segunda visita a la región el Papa ofició cinco misas a cielo abierto antes millones de fieles. Francisco visitó Ecuador, Bolivia y Paraguay, dejando fuertes mensajes en cada una de sus celebraciones.

El Santo Padre que tras ser nombrado como tal, había estado en Sudamérica durante 2013, cuando visitó Brasil por la Jornada Mundial de la Juventud, comenzó su gira el domingo 5 de julio en Quito, donde dijo que “las minorías son una deuda de América Latina”. Un día después en Guayaquil, aseguró que la familia, “es el hospital más cercano, la primera escuela de los niños, el grupo de referencia imprescindible para los jóvenes, el mejor asilo para los ancianos. Una gran riqueza social que otras instituciones no pueden sustituir”.

Ya en tierra boliviana, Francisco pidió “perdón” por los crímenes de la Iglesia contra los pueblos originarios durante la conquista de América, a lo que contrapuso los “millares” de religiosos que “se opusieron a la lógica de la espada con la fuerza de la Cruz” y lanzó: “Recuerden a todos”. Allí apuntó a las “raíces comunes” de los problemas en Sudamérica y sostuvo: “el futuro de la humanidad está en las manos de los más humildes, en su capacidad de organización y en la búsqueda colectiva de las tres T: Tierra, Techo y Trabajo”.

En el final de su gira, el último domingo en tierra guaraní, el Sumo Pontífice llevó a cabo una ceremonia emotiva ante más de un millón de personas en el parque Ñu Guazú, entre ellos miles de argentinos. “¡Cuántas heridas, cuánta desesperanza se puede curar en un hogar donde uno se pueda sentir recibido!”, dijo Francisco desde al altar y enumeró: “hospitalidad con el hambriento, con el sediento, con el enfermo, con el preso. Hospitalidad con el que no piensa como nosotros, con el que no tiene fe o la ha perdido. Hospitalidad con el perseguido, con el desempleado. Hospitalidad con el pecador”.

Antes de partir de regreso a Roma, a las 19.30 del domingo, el Papa dijo a los jóvenes que colmaron la costanera de Asunción, “hagan lío, pero después ayuden a arreglarlo”.