“No se corrompan y no abandonen a los pobres”

Domingo, 26 Noviembre 2017 21:00

El pedido del Papa Francisco a dirigentes gremiales de todo el mundo y que incluyó a la delegación de más de 25 argentinos fue que “no se dejen corromper” y que “no abandonen a los pobres”. El Pontífice lo hizo a través de una carta enviada a la clausura del congreso en que unos 300 participantes discutieron sobre “El trabajo y el movimiento de los trabajadores en el centro del desarrollo humano integral, sostenible y solidario”, que se desarrolló en el Vaticano.

“Hasta hace una hora estaba confirmado que venía, pero el Santo Padre me hizo llegar hace minutos una nota en la que se disculpa con todos ustedes, pero por su viaje a Myanmar y Bangladesh tiene trabajo atrasado y no puede venir”, dijo Peter Turkson, prefecto del Dicasterio para el Servicio del Desarrollo Humano Integral, que organizó el encuentro y luego comenzó a leer una carta que el Papa les mandó a los asistentes.

“Les ruego se cuiden de tres tentaciones. La primera, la del individualismo colectivista, es decir, de proteger sólo los intereses de sus representados, ignorando al resto de los pobres, marginados y excluidos del sistema”, aseguró el Papa en la misiva a los participantes del encuentro.

En la carta, leída ante el auditorio, el Papa sostuvo que “sindicato es una palabra bella que proviene del griego dikein (hacer justicia), y syn (juntos)” y les solicitó a los dirigentes: “Por favor, hagan justicia juntos, pero en solidaridad con todos los marginados”.

“Mi segundo pedido es que se cuiden del cáncer social de la corrupción. Así como, en ocasiones, la política es responsable de su propio descrédito por la corrupción, lo mismo ocurre con los sindicatos”, advirtió el Pontífice.

“Es terrible esa corrupción de los que se dicen ‘sindicalistas’, que se ponen de acuerdo con los emprendedores y no se interesan de los trabajadores, dejando a miles de compañeros sin trabajo; esto es una lacra, que mina las relaciones y destruye tantas vidas y familias”, agregó Francisco.

Al dirigirse a los participantes de más de 30 países, el Papa les pidió: “No dejen que los intereses espurios arruinen su misión, tan necesaria en los tiempos en que vivimos”, y afirmó que “el mundo y la creación entera aguardan con esperanza a ser liberados de la corrupción. Sean factores de solidaridad y esperanza para todos”.

“¡No se dejen corromper!”, les pidió Francisco en la carta que leyó, en italiano, el cardenal ghanés Peter Turkson, organizador del encuentro.

“El tercer pedido es que no se olviden de su rol de educar conciencias en solidaridad, respeto y cuidado”, planteó Francisco