Marcha atrás

Jueves, 06 Octubre 2016 21:00

En un fallo sin antecedentes, la Sala IV de la Cámara de Casación Penal suspendió un juicio oral de Santiago del Estero con 14 imputados, entre ellos dos exmagistrados de la dictadura, a quienes la misma Sala caracterizó en 2012 como piedras basales de la impunidad.

Con un fallo cargado de datos en potencial, que va contra lo que la propia Sala dictó hace un año, los jueces Juan Carlos Gemignani, Mariano Borinsky y Gustavo Hornos apartaron a los tres integrantes del tribunal al entender que no garantizan imparcialidad.

Uno de los sobrevivientes de los sótanos del terror de Santiago del Estero, Luis Garay, recordó que los mismos jueces ratificaron a la jueza Alicia Noli, que había sido apartada por el Tribunal Oral. Lo hizo con una resolución en la mano que firmó la Sala IV en septiembre de 2015.

Esta contradicción entre lo que dijeron en otro momento y lo que dicen ahora es la crítica principal al fallo. Además de Noli, fueron apartados los jueces José María Pérez Villalobo y Juan María Ramos Padilla. Como argumentos, Casación tomó los planteos de las defensas. Señaló que las sospechas de imparcialidad estarían fundadas y tendrían distintas razones.

En el caso de Noli porque “habría” sido parte del Ejército Revolucionario del Pueblo - PRT y porque fue querellante por su expareja en un juicio de Tucumán, un tema por el que la magistrada ya fue recusada antes, razón por la que se excusó de participar como jueza en Tucumán, pero pese a lo cual integró tribunales en Santiago.

Sobre Villalobo, señalan que con Noli “habrían” participado de una reunión con querellantes sin anoticiar a las defensas. Según fiscales y querellas esto tampoco sería un problema porque se trató de una reunión pública, planteada en agenda, en tribunales.

En tanto, a Ramos Padilla le cuestionan sus expresiones en redes sociales y su participación en la Asamblea Permanente por los Derechos Humanos. “Nótese que el señor juez recusado habría sido, representante de la Asamblea Permanente por los Derechos Humanos, una O.N.G. que fue y es querellante a lo largo y ancho del país en causas en las que se investigan crímenes contra la humanidad”. Y agregan: “incluso en la provincia en la que lleva adelante el juicio que nos ocupa”.

Héctor Carabajal abogado de la secretaría de derechos humanos de Nación presentó un escrito que dice que la APDH nunca fue querellante en Santiago del Estero. El abogado Antenor Ferreyra -miembro de la APDH de Santiago pero que litiga en nombre propio y presentó el organigrama de la APDH en la que no figura Ramos Padilla.

Ramos Padilla fue juez federal durante los ‘80 y declaró la inconstitucionalidad de las leyes de Obediencia Debida y Punto Final. Dejó la carrera judicial durante los años de impunidad y volvió en 2005 e integra un Tribunal Oral Criminal (TOC).  Mientras estuvo fuera de la justicia, tampoco formó parte de la APDH, sino que fue abogado de Alfredo Bravo, presidente de la organización, en un juicio por calumnias e injurias a Miguel Etchecolatz. Como volvió a la Justicia antes del reinicio de los juicios, no fue querellante dado que ya era magistrado.

El juicio empezó el 22 de agosto, se hicieron 10 audiencias, declararon 15 testigos, pero todavía desde antes del comienzo los jueces designados eran blanco de críticas. No sólo fueron cuestionados por defensores, sino también por el lobby de los perpetradores lanzado desde el diario La Nación.

Con adhesión de Madres de Plaza de Mayo Línea Fundadora y Abuelas de Plaza de Mayo, la Asociación por la Memoria, la Verdad y la Justicia de Santiago del Estero emitió un comunicado de repudio. “El poder de la (¿injusticia?) Judicial ha decidido continuar con la impunidad de los delitos que se están juzgando en la Megacausa III, donde entre otros imputados se juzga la responsabilidad de dos exfuncionarios judiciales durante la última dictadura cívico militar. Nos llevó más de trece años de instrucción, y más de tres años para conformar un tribunal. ¿Cuánto tiempo más habrá que esperar para la conformación de un nuevo tribunal? Las víctimas esperamos justicia hace 40 años”, asegura el escrito.