Condenas con penas bajas

Domingo, 18 Septiembre 2016 21:00

Solo cinco años de prisión fue la condena que recibieron el comisario retirado Miguel Alcides Viollaz y el sargento Nicomedes Mercado, ambos de la Comisaría 28, acusados de ser parte de la patota que se llevó a Ricardo de la Plaza España el 17 de agosto de 1976.

El juez Daniel Rafecas procesó a los dos integrantes de la comisaría por la privación ilegal de la libertad y declaró el lugar como Centro Clandestino de Detención. Según cuenta Página/12 durante el juicio declararon los hermanos de los desaparecidos de La Plata, un testigo del allanamiento y Oscar Sánchez, responsable político de Ricardo, uno de los que podía certificar su presencia en Capital, un territorio tan cercano pero a la vez lejano de los caminos del circuito Camps, donde fueron a parar gran parte de los desaparecidos de La Plata.

También declararon cuatro de los hermanos Cittadini y Alicia Carriquiriborde, detenida y sobreviviente del Vesubio, que estuvo tres semanas de la Comisaría 28, antes de su paso a la cárcel de Devoto. Su testimonio consolidó la idea de que el espacio de la comisaría funcionó como centro clandestino de detención.

El fiscal Miguel Osorio y el abogado de la familia de la víctima, Pablo Llonto, pidieron penas de 25 años. Aunque durante el debate habían pedido sin éxito al TOF ampliar la imputación original para incluir la figura de tormentos, acusaron por desaparición forzada.

Los jueces Adriana Palliotti y Oscar Alberto Hergott fueron los que definieron la condena, mientras que Daniel Obligado votó en disidencia, condenó por 20 años a Viollaz al entender por probado los tormentos que este había provocado sobre sus víctimas. Para Llonto la condena fue muy importante y un voto de disidencia permitirá apelar con más solidez.

Ricardo Cittadini nació en gobernador Gregores, un pueblo de Santa Cruz. La familia se mudó a Trelew cuando tenía 6 años. Él viajó a La Plata en 1973, entró a Ciencias Económicas y un año después empezó a militar en el movimiento Azul y Blanco y luego en la JUP. Vivía con un grupo de compañeros en un departamento alquilado de La Plata. Cuando lo secuestraron tenía 21 años. Estaba con Ricardo Camino Gallo, que era refugiado de Naciones Unidas, a quien dejaron en libertad y fue quien contó lo ocurrido.