Exfuncionario de Macri vinculado a la dictadura

Domingo, 15 Mayo 2016 21:00

Un informe de Página/12 asegura que el exministro de Educación de Mauricio Macri en la Ciudad de Buenos Aires, fue consejero de la embajada en la Unesco. Según los archivos desclasificados por ese organismo revelan que los diplomáticos argentinos desacreditaban las denuncias que allí se hacían sobre el terrorismo de Estado.

La Organización para las Naciones Unidas para la Ciencia, la Educación y la Cultura (Unesco) recibió y analizó durante la última dictadura cívico-militar denuncias sobre detenciones, secuestros y desapariciones de estudiantes y docentes argentinos sucedidos. Así lo reflejan una serie de archivos que, según anunció la Cancillería y la Secretaría de Derechos Humanos de la Nación, fueron desclasificados por el organismo internacional y entregados al país después de años de reclamos.

Una pila de hojas blancas sin membrete refleja las opiniones que los integrantes del Comité de Convenciones y Recomendaciones de la Unesco intercambiaron en sus reuniones entre 1978 y 1982 para determinar la admisibilidad o no de cerca de 80 denuncias que madres, padres y familiares presentaron a fines de los 70 sobre violaciones a los derechos humanos de sus hijos, hermanos o parejas.

Las transcripciones dejan a la vista los esfuerzos del Estado genocida argentino por descalificar a las víctimas y a quienes las denunciaron, incluso acudiendo a términos como “guerra civil”, “soldados terroristas” o “pase a la clandestinidad”. Quien fuera embajador ante la Unesco en representación de la última dictadura, Víctor Massuh, falleció en noviembre de 2008. Pero no fue el único representante del país en aquel comité: en 1979, la Cancillería de facto envió a Abel Parentini Posse, exministro de Educación de Mauricio Macri en la Ciudad de Buenos Aires.

El miércoles pasado, la Secretaría de Derechos Humanos y la Cancillería anunciaron que la Unesco había desclasificado una serie de archivos relacionados con violaciones a los derechos humanos de la última dictadura cívico-militar argentina. Su entrega al Archivo Nacional de la Memoria, que aún no fue certificada, es una “muy buena noticia para toda la sociedad”, opinó Avruj. A pesar de que el reclamo de desclasificación ante la Unesco venía siendo sostenido desde hace varios años, Avruj llevó todo el crédito político de la entrega documental al molino de Cambiemos: “Esto ratifica nuestro compromiso con la memoria como política de Estado”, recalcó.

La documentación desarchivada por la Unesco consta de más de 100 páginas que contienen el análisis del Comité de Convenciones y Recomendaciones respecto de 75 casos de violaciones de derechos humanos en Argentina sucedidas entre 1973 y 1980. Sin identificar funcionarios, las actas reflejan comentarios realizados por los participantes del comité, un colectivo del que participan los embajadores de cada país ante la Unesco y asesores especialmente mencionados, en caso de cada Estado requerirlo.