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Cacería durante la dictadura

Lunes, 18 Abril 2016 21:00

Los testigos que declararon en el noveno juicio por delitos de lesa humanidad que se lleva a cabo en Salta aportaron datos sobre los métodos del terrorismo estatal que asoló al país en la década del 70. Nelia Tita Sáez y Federico Vuistaz, hermana y sobrino respectivamente de Silvia Sáez de Vuistaz, arrancada de su casa de Embarcación el 2 de septiembre de 1976 aportaron elementos que dan la pauta de que su secuestro está vinculado con el asesinato, el 6 de septiembre de 1976, del dirigente de la JP y militante montonero Luis Lucho Vuistaz, hermano mayor de Federico.

Nelia y Federico (que en 1976 tenía 16 años) negaron que Silvia tuviera actividad política (como afirman otros testigos militantes de la JP), pero le reconocieron una gran cercanía con Lucho Vuistaz. “Eran muy amigos”, recordó Federico, y al parecer mantenían correspondencia; Federico cree que a través de estas cartas los represores pudieron haber dado con el lugar donde se ocultaba el dirigente de la JP, en la ciudad de Santa Fe.

Lucho, de reconocida militancia desde principios de la década del 70 y que participó en la gestión del ex gobernador Miguel Ragone (sobre todo acercándolo a las carencias de los pueblos originarios del Norte), fue detenido durante el gobierno de María Estela Martínez de Perón, más tarde obtuvo la opción de salir del país y fue a México, de donde luego partió a Europa y desde allí regresó al país, aunque para entonces había cortado contacto con su familia. “La última carta que recibimos de mi hermano del exterior fue el 18 de septiembre de 1975, para mi cumpleaños”, recordó Federico.

El 6 de septiembre de 1976, cuatro días después del secuestro de Silvia, un grupo de tareas atacó la casa donde se ocultaba y fue asesinado junto a Miguel Ángel Fonseca.

Federico recordó que un primo, Daniel Vuistaz, hizo el servicio militar obligatorio en 1977, en el Regimiento de Monte 28, en Tartagal, donde era hostigado por un teniente primero de apellido Arias (sería el ex coronel Carlos Alberto Arias, condenado en abril de 2010 por el secuestro y desaparición del escribano Aldo Melitón Bustos). Este primo le contó a Federico que una vez Arias le ordenó ir a su oficina y le exhibió una fotografía a la que solo dejaba ver en parte: “Acérquese, Vuistaz”, lo apuró para que identificara al hombre de la foto. Daniel reconoció a Lucho pero tuvo miedo y dijo que no sabía quién era. “Es su primo Lucho Vuistaz. Está muerto. A todos los guerrilleros, todos los subversivos, los matamos de un tiro en el mate”, le descerrajó el oficial.

Mientras que completó el relato: “lo que llama la atención es que cuando fui a Santa Fe a exhumar los restos de mi hermano (identificados por el Equipo Argentino de Antropología Forense), tenía él y su compañero (Fonseca) un tiro en la cabeza”, pudo contar antes de que el llanto le quitara la palabra. Ya se ha demostrado en Santa Fe que hubo gran cantidad de asesinados de un disparo en el cráneo, como ocurrió con Lucho.