Macri busca beneficiar a los represores

Domingo, 13 Marzo 2016 21:00

En los últimos días una nota del diario La Nación al titular de la Secretaría de Derechos Humanos Claudio Avruj, despertó gran preocupación en los organismos de Derechos Humanos. El secretario señaló él, como el Gobierno de Mauricio Macri, entienden que los procesados o condenados por crímenes de lesa humanidad mayores de 70 años deben acceder al beneficio de la prisión domiciliaria.

La detención domiciliaria es un beneficio al que acceden las personas condenada a prisión por cualquier delito que, además de tener 70 años, tiene problemas de salud por los que no puede ser atendida en los centros de salud de las unidades penitenciarias. Según señala el diario Página12, a través de un informe del CELS, uno de cada tres represores tienen ese beneficio, pero la propuesta del Gobierno es abrir ese acceso de forma automática.

Al mismo tiempo, el funcionario nacional se excusó asegurando que esa medida será una decisión “plenamente de la Justicia”. Y dijo el Estado no va a ejercer una presión sobre eso. “Nosotros estamos porque se cumplan los juicios (...) Después, el tema de la edad: yo creo que el tema de la excarcelación de la gente de más de 80 años o de más de 70 tiene que ser igualitaria para todos”, expresó Avruj y agregó: “considero que tiene que ver esto con un respeto al derecho y a la justicia”.
 
En Argentina, los responsables de crímenes de lesa humanidad están siendo juzgados con las garantías del debido proceso. Por eso, el problema de las declaraciones de Avruj no es sólo lo que dicen, sino lo que no dicen. A fines de 2014, el CELS publicó un informe que ya daba cuenta del elevado número de acusados y condenados en crímenes de lesa humanidad con prisión domiciliaria frente al resto de los imputados por otros delitos.

El comunicado incluyó un balance sobre el proceso de Justicia ante una ola, para entonces ya “creciente”, que cuestionaba los juicios “poniendo en duda que respeten el debido proceso y afirmando que el sistema penal brinda un trato discriminatorio a los acusados”. Entonces, el número de beneficiados con domiciliaria ya era del 34%. Hoy es de 41%, según los datos publicados la semana pasada en Página12 por el presidente del CELS, Horacio Verbitsky.

En ese sentido, el nieto recuperado e hijo de telefónico, Horacio Pietragalla, aseguró: “me preocupa. Creo que esto es una habilitación a la Justicia. Hay que entender que nos ha pasado que cuando alguien tiene arresto domiciliario, en muchas ocasiones, no está enfermo y se violan las domiciliarias. Por eso tuvimos escraches en tantos casos. Ahora hay que pensar que encima de lo que se demoraron los juicios, si a un represor le dan la domiciliaria es como que no pasó nunca por la cárcel”.