Otro golpe a la Memoria y las políticas de Derechos Humanos

Miércoles, 20 Enero 2016 21:00

El Gobierno nacional oficializó la remoción de Horacio Pietragalla Corti del Archivo Nacional de la Memoria y designó a Gustavo Luis Jesús Peters Castro, que hasta ayer se desempeñaba como representante del gobierno de la ciudad de Buenos Aires en el Espacio Memoria y Derechos Humanos (ex ESMA).

Ambas medidas fueron publicadas en el Boletín Oficial mediante el decreto 218/1016, firmado por el presidente Mauricio Macri y el ministro de Justicia y Derechos Humanos, Germán Garavano.

El hijo del compañero telefónico desaparecido, Horacio “Cacho” Pietragalla y Liliana Corti, fue nombrado el pasado 6 de diciembre último, por la expresidenta de la Nación, Cristina Fernández de Kirchner.

La decisión de “dejar sin efecto” la designación de Pietragalla, nieto restituido por Abuelas de Plaza de Mayo y exdiputado nacional del Frente para la Victoria, se fundamentó en que el ahora exfuncionario “fue puesto en funciones cuatro días antes de la asunción del nuevo gobierno, electo el día 22 de noviembre de 2015”.

Asimismo, el decreto añade en sus considerandos que, “la designación del presidente del Archivo Nacional de la Memoria no responde a un proceso de selección abierto y de evaluación de antecedentes del candidato propuesto, sino que su elección y designación responde únicamente a una decisión del Poder Ejecutivo Nacional adecuándose a sus lineamientos”.

Peters Castro tendrá rango y jerarquía de subsecretario, ya que la disposición sustituye el artículo 4° del decreto 1259 del 16 de diciembre de 2003, de creación del Archivo Nacional de la Memoria, que a partir de ahora resuelve que la presidencia del organismo “será ejercida por un funcionario de carácter extraescalafonario, con rango y jerarquía equivalente a subsecretario, el cual será designado por el Poder Ejecutivo Nacional, a propuesta del señor ministro de Justicia y Derechos Humanos”.

El sábado 9 de enero, nuestro gremio participó de un abrazo simbólico al Archivo Nacional de la Memoria, junto a organismos de Derechos Humanos, políticas y autoconvocados, en repudio a esta intervención. Con la consigna “El Archivo No se Toca”.