Desde ahora, sólo se paga por lo que se habla
VolverEl mercado de la telefonía celular sigue sufriendo drásticas modificaciones. Hace poco menos
de tres meses, se concretó la portabilidad numérica. Y ahora, el gobierno nacional decidió dar otro paso fundamental a favor de los clientes. En el mediodía del jueves 31 de mayo, la Presidenta Cristina Fernández de Kirchner anunció la resolución que establece un cambio en la legislación que define cómo se cobran las llamadas hechas con celulares, una decisión ya había
adelantado el Ministro de Planificación, Julio De Vido.
De acuerdo con esta decisión del gobierno, los usuarios de telefonía móvil sólo pagarán a partir del momento en que la llamada sea contestada efectivamente por el otro abonado y hasta que termine la comunicación. De esta manera, no se cobrarán las llamadas que no lleguen a término, algo que está tarifado en la legislación vigente desde hace más de diez años y que, por
supuesto, encarece notablemente las facturas.
La resolución de la Secretaría de Comunicaciones establece oficialmente que ”el tiempo de tasación de las llamadas originadas en usuarios de servicios móviles comenzará desde el momento en que el abonado llamado contesta directamente o por medio de una casilla de mensajes, hasta el momento en que finaliza la comunicación”.
De este modo, lo que se establece con claridad es que “las comunicaciones que no sean contestadas por el abonado llamado, directamente o por medio de una casilla de mensajes, no podrán ser facturadas ni cobradas bajo ningún concepto”. Considerando que esta decisión obliga a las empresas a importantes cambios en el modo de facturación, la Presidenta decidió otorgar un plazo para el cumplimiento de la resolución, pero que no puede ser superior a los 90 días desde la fecha de su publicación.














